martes, 27 de noviembre de 2007

REE afirma que ya no es posible modificar el proyecto de la línea de alta tensión Penagos-Güeñes

REE afirma que ya no resulta posible modificar el proyecto de la línea de alta tensión entre Penagos y Güeñes

El Diario Montañés

La compañía eléctrica respeta que el trazado reciba críticas, pero asegura que ni un solo ejemplar de las encinas y robles que existen en Rasines y Guriezo va a ser «talado o podado» El Ayuntamiento de Rasines cree que hay opciones de reducir impactos y se niega a firmar las actas previas de ocupación
22.11.07
ALFONSO RUIZ


Aunque todas las opiniones son respetables, no es posible ya modificar el trazado de una línea de alta tensión, como la que unirá Penagos y Güeñes, que cuenta con todas las bendiciones legales y ambientales. Lo dice un portavoz de Red Eléctrica Española (REE), Javier Treviño, y lo hace tras conocer la oposición que la Mancomunidad de Cotos (cinegéticos) del Asón ha manifestado al entender que la ejecución del proyecto se traducirá en la destrucción de dos de los espacios naturales más valiosos de la comarca oriental: el encinar atlántico de Valseca (Rasines) y el robledal centenario del Remendón (Guriezo). La empresa, eso sí, niega la mayor: ni se talará ni podará, promete, ni una sóla encina. Ni uno solo de los robles. El Ayuntamiento de Rasines, a su vez, respalda a la mancomunidad. Con palabras de su alcalde, Ramón Manteca, y con hechos: se ha negado a firmar las actas previas a la ocupación de los terrenos; paso previo al inicio de las obras.

«Vaya por delante que no queremos entrar a polemizar sobre nada», señaló ayer Treviño. «Sólo quiero precisar algunas cosas. Por ejemplo, que es falso que la línea no pase por el País Vasco, ya que discurre por cuatro municipios (Trucíos, Galdames, Muskiz y Sopuerta), y también lo es que REE no tenga voluntad de diálogo».

El portavoz de la Eléctrica aporta sus porqués. «Este es un proyecto que inició su camino en el año 2000 y el trazado está pactado, negociado, discutido y hecho de la mano de la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria -insistió- (...) En agosto de 2003 se presentó el anteproyecto de la línea y la evaluación de impacto ambiental. Hubo un trámite de información pública y, ya en junio de 2005, el Ministerio de Medio Ambiente emitió un informe favorable de estimación de impacto ambiental. Acto seguido, junio de 2006, el Ministerio de Industria resolvía la autorización de la línea».

Como quiera que hubo varios ayuntamientos que manifestaron su oposición al trazado (Penagos, Castro Urdiales, Liérganes...), y tal y como preceptúa la legislación, fue el Consejo de Ministros quien suscribió la declaración de la línea como de utilidad pública. Era mayo de 2007. Treviño lo recuerda. «Esta es una línea por tanto que se ha tramitado con todas las garantías legales y ambientales, y de hecho ya se ha iniciado la fase de construcción. El mes pasado hemos procedido a ejecutar el proceso relativo a la expropiación de las fincas afectadas. Ya no es el momento de discutir trazados de una infraestructura que empezó a gestarse hace siete años», declaró el representante de la empresa.

Dijo más. Por de pronto, el representante de REE subrayó que la línea es «imprescindible» para garantizar la suficiencia y calidad del suministro eléctrico en Cantabria, sobre todo cuando «vuestra región es la única comunidad autónoma del país sin autopista eléctrica; sin conexión a la red de 400 kilovoltios». Incluso, habló del Medio Ambiente. Del encinar de Valseca («Ni se tala ni se poda una sóla encina. Hay dos apoyos en lo alto del monte y la línea sobrevuela el encinar»); del robledal de Remendón («se sobrevuela también por la zona con menor densidad de frondosas») e, incluso, de las águilas que anidan en la zona. No hay peligro, declara. «La línea consta de tres cables. Al ser corriente trifásica, para electrocutarte tienes que tocar dos cables a la vez, y uno de otro están a una distancia de unos quince metros. Vamos, que es imposible. Lo único que puede ocurrir es un impacto fatal, y para eso colocamos lo que llamamos salvapájaros en las zona más sensibles», concluyó Treviño.

A la contra

Las explicaciones de REE no han convencido sin embargo al Ayuntamiento de Rasines. O al menos a su alcalde, Ramón Manteca, que sustituyó al frente de la Corporación a Gabriel Viar tras los últimos comicios.

«Este es un tema que viene de lejos», advierte. «El Ayuntamiento hizo alegaciones en 2003 y 2006 -explica Manteca-, y siempre en el mismo sentido. Se propuso que se desplazara el trazado más al sur, hacia el límite con Ramales de la Victoria, para salvar el encinar de Valseca y, lo más importante, para alejar la alta tensión del núcleo de El Cerro, hoy con 150 habitantes y a unos 150 metros de la línea. No hay problemas de salud pública, desde luego, pero sí un importante impacto visual sobre el paisaje y también sobre el precio de las casas y los terrenos».

«Nuestra postura oficial ha sido siempre la de oponernos al trazado», insiste el primer edil. Se remite a las pruebas. «El día 13 se ha celebrado un acto para la firma de las actas previas a la ocupación de los terrenos afectados y el Ayuntamiento, como señal de protesta, no ha firmado. Nuestra intención es que se retome la posibilidad de retranquear más al sur el trazado actual. El municipio saldría beneficiado, sí, pero también es cierto que ese gesto a Red Eléctrica no le supondría más que mover tres o cuatro torres a lo sumo».

La compañía, sin embargo, cree que 'ese esfuerzo' va más allá de las 'tres o cuatro torres'. «Ellos nos dicen que hacer lo que pedimos supone modificar más de un 10 por ciento del trazado y, a la vez, encarecería mucho la línea y afectaría a terceros -razona Manteca- (...) Es cierto que tienen informe de impacto ambiental favorable y que están en la recta final; vamos -concluye el alcalde-, que Red Eléctrica tiene todas las cartas legales en su mano. Pero no lo es menos que vamos a intentar reconducir las cosas. Hemos mantenido ya una reunión con el consejero regional de Industria, Javier del Olmo, para ver que posibilidades hay de atenuar el impacto de la línea en Rasines a través de la vía política. No podemos hacer más ya».

Tags: Galdames, Turtzioz, Güeñes, Sopuerta

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