Una vía verde recupera 12 kilómetros de la antigua línea ferroviaria de Galdames
Terra Actualidad - VMT
Abanto y Galdames están desde ahora unidos por un nuevo enlace: la vía verde. El camino peatonal se extiende a través de doce kilómetros de longitud entre los dos municipios. El trazado del antiguo ferrocarril que se encargaba de transportar el mineral hasta Sestao se ha transformado así en una zona de esparcimiento. Una banda pintada de rojo de hasta 3,5 metros de anchura está a disposición de los viandantes.
El ambicioso proyecto promovido por la Diputación arrancó a principios de los años 90, con la compra de los terrenos. Las obras se dividieron en tres fases. La primera, ejecutada en 2003, cubrió el tramo que une la estación de Atxuriaga, en Galdames, y Muskiz. Se trata de un trayecto de 7,1 kilómetros de longitud, cuyo uso es exclusivo de peatones y ciclistas. Dos años después, le tocó el turno al recorrido entre el barrio de La Balastera, en Abanto, y el mítico túnel del Sobaco.
Pero los dos itinerarios estaban separados por una distancia de 1,2 kilómetros. Y la tercera fase del proyecto, inaugurada ahora, ha permitido su conexión tras cuatro meses de obras. El resultado: un camino que invita a los viandantes a sumergirse en el pasado minero del enclave. Antiguos yacimientos, como los del Coto Berango, y explotaciones ganaderas conviven en un paisaje forestal. Todo ello con varios miradores que se asoman al valle del río Barbadún.
El túnel del Sobaco es una de las zonas más favorecidas. Con el objetivo de minimizar los riesgos, se ha colocado iluminación en todo su recorrido, que alcanza los 200 metros. Su reparación también ha logrado consolidar la bóveda del conducto, así como el pavimento.
'Estos trabajos son un ejemplo de cómo se puede recuperar un espacio que fue trabajado por el hombre', subraya el diputado de Medio Ambiente, Iosu Madariaga. Los alcaldes de Abanto y Muskiz, Manu Tejada y Gualber Atxurra, respectivamente, también se felicitaron por 'haber conseguido con esta obra dar prioridad a los peatones'. Si bien la última fase del proyecto ha supuesto una inversión de 700.000 euros, el coste global de la iniciativa ha superado los dos millones.
El ferrocarril de Galdames empezó su andadura en 1876. Pero su desmantelamiento en los años 70 dejó paso a un camino muy deteriorado. Con esta iniciativa, la Diputación también ha incrementado la seguridad de la zona. El reasfaltado del itinerario y la colocación de decenas de farolas han reducido los riesgos.
Abanto y Galdames están desde ahora unidos por un nuevo enlace: la vía verde. El camino peatonal se extiende a través de doce kilómetros de longitud entre los dos municipios. El trazado del antiguo ferrocarril que se encargaba de transportar el mineral hasta Sestao se ha transformado así en una zona de esparcimiento. Una banda pintada de rojo de hasta 3,5 metros de anchura está a disposición de los viandantes.
El ambicioso proyecto promovido por la Diputación arrancó a principios de los años 90, con la compra de los terrenos. Las obras se dividieron en tres fases. La primera, ejecutada en 2003, cubrió el tramo que une la estación de Atxuriaga, en Galdames, y Muskiz. Se trata de un trayecto de 7,1 kilómetros de longitud, cuyo uso es exclusivo de peatones y ciclistas. Dos años después, le tocó el turno al recorrido entre el barrio de La Balastera, en Abanto, y el mítico túnel del Sobaco.
Pero los dos itinerarios estaban separados por una distancia de 1,2 kilómetros. Y la tercera fase del proyecto, inaugurada ahora, ha permitido su conexión tras cuatro meses de obras. El resultado: un camino que invita a los viandantes a sumergirse en el pasado minero del enclave. Antiguos yacimientos, como los del Coto Berango, y explotaciones ganaderas conviven en un paisaje forestal. Todo ello con varios miradores que se asoman al valle del río Barbadún.
El túnel del Sobaco es una de las zonas más favorecidas. Con el objetivo de minimizar los riesgos, se ha colocado iluminación en todo su recorrido, que alcanza los 200 metros. Su reparación también ha logrado consolidar la bóveda del conducto, así como el pavimento.
'Estos trabajos son un ejemplo de cómo se puede recuperar un espacio que fue trabajado por el hombre', subraya el diputado de Medio Ambiente, Iosu Madariaga. Los alcaldes de Abanto y Muskiz, Manu Tejada y Gualber Atxurra, respectivamente, también se felicitaron por 'haber conseguido con esta obra dar prioridad a los peatones'. Si bien la última fase del proyecto ha supuesto una inversión de 700.000 euros, el coste global de la iniciativa ha superado los dos millones.
El ferrocarril de Galdames empezó su andadura en 1876. Pero su desmantelamiento en los años 70 dejó paso a un camino muy deteriorado. Con esta iniciativa, la Diputación también ha incrementado la seguridad de la zona. El reasfaltado del itinerario y la colocación de decenas de farolas han reducido los riesgos.


